A la hora de hablar de procesos de soldeo se pueden hacer muchas clasificaciones, pero antes de empezar con alguna de ellas vamos a diferenciar entre lo que es el soldeo o proceso de soldeo y una soldadura.

  • Definimos el soldeo como el proceso de unión por el que se establece la continuidad entre dos piezas a unir.
  • Definimos soldadura como el resultado obtenido tras un proceso de soldeo.

Una vez diferenciados estos conceptos ya podemos entrar en una primera clasificación muy sencilla pero muy básica para valorar este tipo de uniones.

Comenzaremos haciendo una clasificación en función a los materiales que intervienen en ellas:

Las soldaduras pueden ser homogéneas o heterogéneas, diferenciándose unas de otras en los materiales a unir y el metal de aporte que se emplea para conseguirlas. De esta manera, consideramos una soldadura homogénea a toda aquella en la que las partes a unir y el metal de aporte, en caso de ser necesario, tienen la misma naturaleza. Por el contrario, consideramos una soldadura heterogénea a toda aquella en la que intervienen al menos 2 materiales de diferente naturaleza, ya sea entre las piezas a unir o entre el metal base y el metal de aportación.

Dentro de los procesos de soldeo, también vamos a hacer una primera clasificación diferenciándolos en función del estado de los materiales. Así pues, podemos clasificar estos procesos como:

  • Procesos de soldeo en estado sólido: Son aquellos en los que nunca se produce la fusión del metal base ni la del metal de aportación, generándose un proceso en el que en ningún momento se produce una fase líquida.
  • Proceso de soldeo por fusión: Son aquellos en los que siempre se produce la fusión del metal base y la del metal de aportación, generándose un proceso en el que se produce una fase líquida formada solo por metal base o bien por metal base y metal de aportación.

Dentro de los proceso de soldeo por fusión podemos diferenciar 2 categorías:

  • Proceso de soldeo fuerte: Este proceso se realiza a una temperatura superior a los 450C, temperatura a la que funde el metal de aportación. En él, se funde únicamente este metal de aportación y no el metal base.
  • Proceso de soldeo blando: Este proceso se realiza a una temperatura inferior a los 450C. En él, al igual que en el proceso de soldeo fuerte, se produce únicamente la fusión del metal de aportación pero no del metal base.

Como se puede ver, la única diferencia que hay entre un proceso de soldeo fuerte y un proceso de soldeo blando reside en el material de aportación y su temperatura de fusión.

En próximas entradas hablaremos de otras clasificaciones mas profundas y de los métodos de soldeo mas utilizados en los procesos industriales modernos.

Muchas gracias por vuestro tiempo.

Soldeo y soldadura I

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